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Antes de hablar del alias Chino Ken debo realizar una breve introducción: desde el 2006 comencé a trabajar con blogs, posicionamiento web, marketing digital, email marketing, canales en redes sociales, algo de comercio electrónico entro otros trabajos de comunicación. En el 2009 inicie un blog profesional que recibe más visitas de España, Colombia, México, Venezuela, Perú u otros países hispanos. Estas experiencias con mis blogs y proyectos digitales me permitieron ser contratado como un consultor en la campaña presidencial del actual presidente.

Desde el inicio de gobierno de la República de Panamá, he estado ocupado en temas de trabajo, desarrollo de protocolos, análisis de situación, monitoreo, planes de comunicación, entre otros temas gubernamentales para los cuales mi experiencia y conocimiento es necesaria. El poco tiempo libre que tenía decidí enfocarlo en certificar mis experiencias y conocimientos ganados a través de los años en marketing digital. Estas certificaciones han costado que el posicionamiento de mi blog y sitio web disminuyera, al no dedicar tiempo en SEO. Pero ahora en el 2018 pienso volver a enfocar tiempo este vlog que incluirá vídeos de mis nuevas experiencias y conocimientos de redes sociales, comunicación digital, política, gobierno, riesgos de reputación, manejos de crisis, estrategias, etc. Adicional comenzaré a redireccionar y a migrar contenido de mi blog profesional a este que tiene mi nombre en el dominio.

Admito que este artículo no es mi primera opción, y me hubiera encantado escribir sobre otro tema más interesante para mis audiencias. Pero durante mi ausencia del mundo digital, no solo mi posicionamiento fue afectado; también han creado en mi país (Panamá), una imagen de mi persona totalmente alejada de la realidad. Aunque no me molesta tanto el tiempo que dedican en desprestigiar el poco nombre que tengo. Sencillamente porque al esforzarse tanto para dañar mi imagen profesional demuestran que me consideran una amenaza, y puedo citar a Dale Carnegie:

“No se preocupe si es objeto de críticas. Al fin y al cabo, detrás de cada reproche injusto suele esconderse un elogio encubierto. Nadie pierde su tiempo censurando a alguien a quien no le concede importancia alguna.”

Como no pienso ocultar nada, aquí comparto algunas notas negativas sobre mi persona en diferentes diarios de la misma corporación: Critica,  Día a DíaPanamá América (clic en los enlaces).

Han dedicado programas de radio, espacios en televisión, perfiles de Twitter (falsos y reales), noticias en portadas y páginas internas en periódicos. La gran mayoría de los medios de comunicación que se prestan a este juego le pertenecen al anterior presidente de la República panameña. Buscan difamar mi trabajo, haciendo el responsable directo del ciberbullying político en mi país (Panamá) y liderar a los encargados de las redes de perfiles falsos, conocidos en mi país como “Tuit Center” (call center).

Ningún periodista me ha llamado hasta la fecha para conocer la versión de los hechos, y aprovechare que tengo un vlog contar la versión de mi historia. Pero ante todo necesito explicar a personas ajenas a mi país y principalmente de la política ¿Qué es el Chino ken?

Para el año 2011 apareció un perfil de Twitter llamado @Chino_ken, poco a poco comenzó a ganar notoriedad en el mundo de la política, no por sus comentarios políticos, sino por sus consejos, ironías, sarcasmos, y chistes de todos los colores con tonos misóginos y machistas.

Al parecer los chistes misóginos y machistas fueron del agrado del anterior Presidente de Panamá, y del círculo político que lo rodeaba. Convirtieron el perfil en un punto de referencia para sus conversaciones en círculos internos. El tema de desahogo y relajo era hablar de lo que había tuiteado el tal @Chino_ken. Claro está, que un perfil de Twitter que es un punto de conversación para los gobernantes de un país, rápidamente llama la atención de periodistas, políticos, comentaristas de radio, clase alta y otros grupos socio económicos de poder; que comparten las mismas conversaciones en ratos de ocio.

Del año 2011 hasta 2013 el perfil de Chino Ken no mostraba mucho interés en la política. A mediados de 2013 anunció el apoyo a un candidato a la presidencia, este candidato es el actual Presidente de Panamá, Juan Carlos Varela.

Poco a poco sus tuits fueron introduciéndose a temas de carácter político a medida que se acercaba el año 2014 año electoral. Esta decisión por un candidato llamó la atención del anterior mandatario que activó al Consejo de Seguridad de Panamá para descubrir la identidad del usuario @Chino_ken, esto provocó una cacería de brujas, obligando al perfil a borrar sus tuits de 2011 hasta el bimestre y quincena de los primeros meses de 2014. Pero fueron los comentarios, opiniones y tuits cuestionando al círculo íntimo del anterior Presidente de Panamá; los que provocaron una cacería más agresiva por parte del Consejo de Seguridad para encontrar la identidad del personaje tuitero. El resultado de esta cacería fue amenazas por teléfono a diferentes ciudadanos acusados de ser el Chino_ken. Al final ninguno resultó ser el susodicho personaje.

Para aquellos que requieren una referencia más detallada recomiendo el vídeo de Telemetro sobre Chino Ken donde los primeros 3 minutos se aborda del tema por parte de Milton Henriquez, un militante de un partido político de mi país.

El grave error del anterior gobernante fue empezar discusiones por Twitter con un personaje ficticio, que no tiene rostro y su identidad es desconocida. De tal manera que la sociedad impone sus valores o creencias en el personaje, esto lo empoderó como un símbolo para admirar, por sus valores o por sus antivalores casi como el personajes V de Vendetta. Fue transformado en un cuento moderno de Robin Hood, donde se usa Twitter para insultar al rico y poderoso rey.

Esto llamo la atención por parte de los usuarios, también llamó la atención mediática de algunos medios de comunicación como el Diario La Prensa, uno de los periódicos de mayor importancia en el país el cual le hizo una entrevista.

El recuerdo del Chino ken debió terminar el 4 de mayo, cuando el candidato de este personaje tuitero Chino Ken ganaba las elecciones. De inmediato el perfil anónimo anuncia su retiro para terminar su historia de tuits. Sin embargo no terminó allí, el personaje había ganado enemigos políticos; que no querían olvidar su derrota y querían el desquite.

Entonces ¿Quién es Chino Ken?

Eso ya no importaba, lo que importa es quien puede llevarse el título. Por tanto se buscaron un perfil que cumpliera los requisitos para llenar las características de el tal Chino Ken. Ya no era una lucha de saber quién era, sino quién podría ser el chivo expiatorio.

Por tanto ¿Quién podía llenar el perfil? Los requisitos son:

  1. Ser descendiente de chino panameño.
  2. Trabajar en la campaña del presidente electo.
  3. Y tener el perfil profesional, con años de experiencia y el conocimiento para desarrollar tal maniobra de marketing digital.

 

En mi país no hay muchas personas que cumplan esos requisitos. Pero adivinen ¿Quién los cumple?

Exacto, su servidor es panameño con apellido chino (Carlos Chen). Trabajo en la campaña de Juan Carlos Varela desde finales de 2010, con más de 10 años de experiencia en marketing digital, posicionamiento web y redes sociales. Además creó el perfil del candidato (actual presidente) en Twitter, FanPage en Facebook, Instagram y otros perfiles de redes sociales, administraba y posicionó en Google el sitio web de JuanCarlosVarela.com, desarrollaba las estrategias digitales, consultor de tecnología de la campaña, encargado de la logística tecnológica, apoyaba a entrenar a voluntarios en el uso de redes sociales, apoyaba a diferentes candidatos del partido en otros puestos de elección como asesor en materia de comunicación digital y Head of Digital de la campaña. Un perfil perfecto para llevarse el título de Chino Ken.

Hasta aquí he dado respuesta a dos preguntas: ¿Qué es Chinoken? y ¿Por qué dicen que soy Chino Ken?

¿Por qué insisten en llamarme Chino Ken?

Hasta la fecha nadie ha preguntado seriamente si soy realmente el dueño y usuario del tal personaje, todos asumen que lo soy porque cumplo el perfil. Todavía muchos consideran la idea romántica de que sea el Chino Ken, y prefieren no creer mi versión de los hechos.

Al humano por naturaleza le gusta crear fantasías y mitos, especialmente en la política panameña es muy común poner sobrenombres. Es mejor creer en la mentira porque es más fascinante, la verdad es aburrida… pero la ficción entretiene. De tal manera que las personas tienen predisposición para creer el rumor.

Adicional, junto al rumor de ser el enmascarado detrás del perfil, añaden que soy el encargado de administrar los perfiles falsos del gobierno actual para efectuar ciberbullying a la oposición y defender al gobierno. También me comparan y asemejan a sus estrategias de manipulación en redes sociales con la utilización de perfiles falsos para atacar periodistas, usar bots, defender lo indefendible.

¿Por qué impulsan el rumor? Tratan de crear una comparativa de que el Gobierno actual tiene las mismas prácticas de persecución a la libertad de expresión por redes sociales, que el anterior gobierno implementó en su administración pública; buscando una persona para señalar. Sumado a ello, muchas otras personas quieren ganar algún tipo de favor o fama en redes sociales, al intentar opacar mi imagen profesional.

¿Por qué el rumor no muere? Todo tiene un ciclo de vida, y los rumores mueren tan rápido como un tuit, pero si hay programas de radio o publicaciones frecuentes en periódicos mencionan tal nombre, como sucede con el famoso tema del Chino Ken, el rumor seguirá en la memoria de todos los escuchas o lectores, y siempre aparecerán nuevos fans del rumor.

¿Cómo hacen para impulsar el rumor y la mentira? Existe lo que se denomina, “Teoría del establecimiento periodístico de temas” o en inglés conocido como “agenda setting theory”. Se le llama así, cuando un medio de comunicación impulsado por un interés particular le da prioridad y destaca ciertas noticias sobre otras. En este caso el dueño de los medios de comunicación que impulsan el rumor, en su mayoría le pertenecen al anterior presidente y son facciones del partido que desea volver al poder; y por eso el rumor no muere. Hay un interés enfermo y de desquite al vincular mi nombre (Carlos Chen) con el Chino Ken.

Ahora debo plantear la respuesta a otra pregunta: ¿Por qué he esperado más de 1 año para dar la explicación? Si las acusaciones son serias, y ninguna persona normal se hubiera callado.

Ante todo no soy una persona normal, era el responsable de la administración y de las estrategias en los perfiles sociales de un candidato presidencial (cliente); que todas las semanas le creaban riesgos en su reputación e imagen con acusaciones falsas y mentiras. Para mi fue común ver crisis de imagen todos los meses, provocados por el partido gobernante del periodo anterior. Hasta el punto que se convirtió en una situación habitual, tan frecuente que aprendí a identificar lo real de lo ficticio.

La situación y el entorno mediático que ellos crearon en el pasado, me capacito para reconocer problemas potenciales y como enfrentarlos. Me he vuelto en un experto en lo que llaman “Manejo de Crisis de Imagen o Riesgos de Reputación”. Aprendí a tomar decisiones en momentos de crisis, y llevarlas en buen término.

Por otra parte, en campaña se formó un equipo de camaradas y colegas que también se entrenaron en los mismos rigores que mi persona. Nos enfrentamos a estrategias digitales de Joao Santana, rumorología de Juan José Rendón, a hackeo constantes (posiblemente de Martin Horacio Trabuco u otros), a más de 200 personas personas pagadas publicando comentarios negativos, rumores, mentiras, campañas sucias, negras y podridas (según algunos del asesor Salo Shamah).

Toda la sumatoria de esos sucesos, fue un campo universitario que marcó en nosotros experiencias y conocimientos difíciles de olvidar. Al punto que podemos medirnos fácilmente con asesores políticos extranjeros.  Hoy día aplicamos este conocimiento en la divulgación de la información y la mitigación de la desinformación en redes sociales que está ocurriendo hoy día en Panamá. Una guerra fría que pocos conocen, pero busca la desestabilización del país con desinformación del sector bancario o del gobierno, pánico en la población con rumores sobre desastres naturales o epidemias, noticias sobre desabastecimiento de alimentos, persecución política y venganzas personales, problemas de seguridad que ocurren en otros países; pero se dice que ocurrió en Panamá, etc. En Panamá, se está intentando utilizar las redes sociales para desinformar a los ciudadanos; tergiversando su buena voluntad al compartir información sin verificar. La única forma de luchar contra esto es informando y respetando el derecho a la libertad de expresión.

Ahora volviendo al tema del Chino Ken, este fue mi análisis de la situación:

Los culpables son los únicos que se preocupan. Una mentira sigue siendo mentira, aunque se repita 1000 veces. Lo que cambia es la percepción de lo que es verdad o la mentira; si sabes golpear a la percepción con una verdad absoluta, la percepción de la mentira cede hasta que se rompe el paradigma implantado. Por tanto responder apresuradamente a los rumores hubiera ocasionado:

Más morbo, decir que no soy no hubiera mitigado el rumor; sino que aumentaría más la percepción a favor de la mentira. Es como el niño que grita “yo no fui, no soy el culpable”. Esto es lo primero que hace un culpable… culpar a otros. La naturaleza humana es no creer a la primera, por tanto no me hubieran creído. Esperar un tiempo prudencial, para decir la verdad fue la ruta correcta esperando que el mensaje de la mentira aburriera (ya llegó el tiempo de aclarar).

Adicional, el manejo mediático del rumor sobre que mi persona es el Chino Ken, contiene demasiados errores de divulgación. Estos errores son:

  • La mejor estrategia hubiera sido dejar al Chino Ken en el olvido, porque darle un rostro (mi persona) es crear un némesis innecesario. Quiero recordar que ellos crearon la figura del Chino Ken en el momento en el cual le prestaron atención, y todavía siguen cometiendo el mismo error. Están creando un monstruo que no podrán controlar, no es buena idea darle rostro al ChinoKen.
  • Si acusas, señalas y dedicas el tiempo para hablar, le estas diciendo a tu audiencia directa o indirectamente que le tienes miedo. Por eso se difama, para intentar restar su poder. Me están dando credibilidad a la inversa, al decir que soy malo, le dicen a la audiencia que deben prestarme atención.
  • Tienen un mal manejo de los tiempo correctos para empujar su falsa noticia. Hay momentos para divulgar y para dejar de empujar. De tal manera, que cuando empujaban el rumor, le convenía a la estrategia digital del gobierno actual. Porque perdían el tiempo atacando a un don nadie, mientras perdían el norte de lo que debían realizar.
  • Nadie me conoce en este país, al dedicar tiempo al rumor; indirectamente me están transformando en una persona mediática. Me están dando a conocer, a un público que ni siquiera conoce mi existencia. Publicidad mala, sigue siendo publicidad.
  • Han manejado tan mal el rumor del Chino Ken, que lo han elevado a un sitial de un personaje todopoderoso, que maneja y es el culpable de todas las situaciones que ocurren en las redes sociales de Panamá. En otras palabras, si fuera el Chino Ken, me están comparando con un genio del mal, que controla lo digital del país. Es tan absurdo, hilarante y contradictorio, que me describen como un super dotado que tuerce a voluntad a Google y a todas al empresas de redes sociales del mundo. Si fuera esto cierto, trabajaría en la NASA o en el Wall Street.

 

Pudiera continuar siguiendo las sarta de idioteces que se dice de mi persona, al relacionarme con el susodicho Chino Ken. Admito que mi silencio por más de 1 año fue a propósito, precisamente para que el rumor se saliera de control.

Hoy día se ha desvirtuado tanto el rumor que no se sabe que es real y que no, parece ser que el Chino Ken para algunos es una sombra en el olvido, para otros es un nuevo personaje de comic-con, un antihéroe para algunos, un villano para otros, quizás es un título nobilario para políticos; la falacia no la han podido controlar (como todo lo que hacen). Por eso no me he preocupado por la alharaca del Chino Ken, porque al final ellos me han dado reconocimiento público para ser el vocero oficial de el Chino Ken. Esto quiere decir que al final, me regalaron el control de aspectos oficiales sobre los temas que involucran al supuesto personaje que mueve los hilos digitales del estado panameño.

En otras palabras, por más de 1 año me han certificado para ser su opositor, crearon un enemigo y lo elevaron al sitial de contra parte. Ya no se pueden retractarse ni cambiar su ruta de comunicación, solo pueden añadir más mentiras que colapsarán su línea de comunicación. No pienso perdonar sus errores de comunicación, porque “cuando se dispara una escopeta, hay que tener mucho cuidado con el culatazo.” Fin del mensaje (por hoy)…

Perfil del autor

Magister Carlos A. Chen
Digital Manager, diseñando comunicación del siglo 21 utilizando análisis de inteligencia de tendencias, big data, growthacking, newsjacking y otras soluciones a crisis de comunicación. Trabaje como Social Media Strategic Planner y aplicaciones tecnológicas y de comunicación digital en la campaña presidencial del departamento de comunicación del Presidente Electo 2014-2019 de Panamá, Ing. Juan Carlos Varela.

Actualmente laboro como coordinador de proyectos y asesor de comunicación para autoridades, despachos superiores, secretarías, ministerios, directores, periodistas, relacionistas públicos, ministros en materia de manejo y soluciones de comunicación a crisis, gestión operativa, logística, administrativa y estratégica de penetración y estructuración de impacto en el mensaje.
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